Frikeando por la red, me topé hace tiempo con un extraño animalillo para mí totalmente desconocido; y sólo hace un par de días, gracias a un link que me pasó un amigo, descubrí de qué se trataba exactamente.
Las ardillas del azúcar (sugar glider en inglés, que viene a significar “planeadores del azúcar“) son pequeños marsupiales de costumbres nocturnas que pertenecen a la misma subclase de los canguros. Marsupiales hace referencia a un órgano en forma de bolsa llamada marsupio, en el interior del cual las crías completan su desarrollo. Como habréis imaginado, se trata del típico “bolsillo” que presentan los canguros…
Son animales relativamente pequeños, miden unos 30 cm, siendo la cola igual o más larga que el cuerpo.
El hecho de que se las considere planeadoras, es debido a una membrana a cada lado del cuerpo que parte del quinto dedo de la mano, hasta el pulgar del pie, llamado patagio. Estas membranas les permiten “volar” hasta 50 metros de rama en rama (las copas de los árboles son su hábitat natural), algo parecido a las ardillas voladoras. Para dirigir su vuelo, emplean como timón la larga cola y los petagios.

Las ardillas del azúcar (o petauros del azúcar) que viven en cautividad presentan una coloración gris con una banda negra que parte del hocico hasta el extremo de la cola. Sin embargo, los individuos salvajes adquieren un “tinte“ natural de color marrón por impregnarse de los restos de savia de los árboles en el interior de cuyo tronco duermen.
Viven en grupos de 6 a 10 ardillas, dominados por un macho reproductor distinguible por un par de glándulas marcadoras. Se sitúan una en la parte superior de la cabeza, y la otra en la base del cuello. La primera es fácilmente localizable debido a que en esta zona hay carencia de pelo. Con ellas, el macho dominante marca el territorio, los objetos y los individuos de su grupo (esto último les es útil para localizar a los posibles intrusos, que evidentemente huelen de forma diferente, y atacarles).
Son originarios de Australia y Nueva Guinea y habitan especialmente en los bosques de eucaliptos; aunque pueden vivir en cautividad y ser domesticados.
Su nutrición comprende polen, néctar, miel, fruta (en general azúcares de origen vegetal) e insectos, además de savia de eucaliptus y acacias. También se nutren de sustancias azucaradas segregadas por pulgones u otros insectos chupadores. En caso de tenerles en cautividad, su comida ha de ser presentada en zonas altas, para recrear el ambiente y las costumbres arborícolas naturales. Desgraciadamente para ellos, el exceso de azúcares en la dieta y la falta de ejercicio, conllevan frecuentes casos de obesidad en las ardillas que viven en cautividad.